Un viaje de 500 años entre botánica, espiritualidad
y sostenibilidad moderna
Manteños y Huancavilcas ya conocían sus propiedades. Lo usaban en ceremonias de sanación y para comunicarse con sus deidades.
Los conquistadores españoles quedaron fascinados por su aroma. Fueron ellos quienes lo bautizaron «Palo Santo» al verlo florecer en Navidad.
Los pobladores descubrieron que el árbol debe morir naturalmente y reposar en el suelo por 2 a 4 años para desarrollar su fragancia única.
A pesar de la colonia y modernización, las comunidades costeras mantuvieron vivo el uso ritual y medicinal del Palo Santo.
Ecuador lidera la reforestación ética. Solo se recolectan ramas caídas naturalmente, garantizando el bosque seco tropical.
El aceite esencial e inciensos ecuatorianos se exportan al mundo, reconocidos por su alta calidad y pureza incomparable.
Solo cosechamos árboles caídos naturalmente. Nunca talamos árboles vivos en nuestros bosques.
Trabajamos directamente con comunidades locales, asegurando precios justos y condiciones dignas.
Promovemos la conciencia ambiental a nivel mundial a través de nuestros productos.
Embalaje 100% reciclado y compostable
Plantamos árboles nativos
Inspección con profesionales
Sin pesticidas